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Del ego femenino y otras desgracias

Si, estoy casi seguro que después de leer este artículo encontraré a un grupo de mujeres con antorchas frente a mi casa pidiendo quemarme vivo en la Plaza Bolívar mas cercana.

Toda mujer necesita atención, ser cosentida, sentirse protegida, y hasta seducida. Es natural, son sus genes animales que se lo demandan, solo así se sienten seguras para reproducirse. Pero no todo queda allí, hay un elemento extra en toda mujer denominado “ego”, y es este el responsable de cierta parte de su conducta irracional.

El ego las lleva a una competencia invisible tanto con sus pretendientes como con las otras féminas que le rodean. Si, parece absurdo, porque ES absurdo. Compiten con sus pretendientes por el dominio del territorio, por tomar las decisiones, por imponer gustos… y aun así esperan que ese pobre cristiano “las represente”.

Por otro lado, ese ego las empuja a hacer lo posible (e imposible) por ser un foco de atención superior a sus amigas. Aquellas que no cumplan esta condición, quizás es porque su condición original es de segundonas, y son utilizadas por las dominantes (o hembras alfa) para transferir responsabilidades y ser su coartada cuantas veces lo necesiten. No se preocupen, tendré un espacio dedicado a estas hembras alfa y ayudare a identificar al resto de los personajes de la manada. Si no perteneces a ninguna de estas descripciones, por favor escríbeme al twitter @salteveneno, gracias, La Gerencia.

¿Cuando el ego se vuelve dañino? Desde que aparece. ¿Resulta tan difícil ser amable con un pretendiente? - así no te guste -, esto no quiere decir que te tengas que calar idioteces, pero un gesto de agradecimiento nunca está de más. Por otro lado, ¿estás segura que es un pretendiente? porque podría ser solo alguien con un gesto de amabilidad y cariño hacia ti, y ahí si que estás haciendo el ridículo en HD.

Las mujeres que permiten que el ego domine sus acciones terminan ahuyentando tanto a amigas como pretendientes, luego caen en una encrucijada en la que deben meditar sobre su actitud. Es allí cuando se tornan más peligrosas, porque comienzan a demandar atención de forma desproporcionada sin medir consecuencias. El ego, es el perro que muerde la mano de quien le da de comer, para luego volver con el rabo entre las patas pidiendo algo de cariño. Si, y es que ese perro come del cariño de quienes le rodean, pero el se encarga de mantenerlos a distancia para demarcar un espacio, un espacio que se vuelve una trinchera. 

El ser humano toma decisiones ponderando las opciones consciente o inconscientemente. Partiendo de esta premisa, podemos afirmar que si abordas a alguien y te patea, sencillamente valora poco lo que le puedas ofrecer. Así que al abortar a tiempo este tipo de relaciones enfermizas, nos evitamos una serie de dramas y situaciones incómodas que solo te restarán tiempo y ánimo de compartir con alguien más provechoso.

Por cierto, traigan las antorchas, pero no hagan mucha bulla porque no quiero molestar a los vecinos por culpa de una manada de imbéciles que se sintieron aludidas, y que no les da el cerebro para hacer una reingeniería emocional y darle sentido a su existencia.

Con cariño…

@salteveneno


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